sábado, 16 de marzo de 2013

Mi día a día

El personal del restaurante es como un equipo de fútbol. Ming Yue es nuestro portero. Está en la barra, cuida de nosotros, observa el campo, nos anima y nos da seguridad. Los chicos de cocina son los defensas, están en la retaguardia y apenas ven el frente, nos defienden si surge algún problema y crean buen ambiente en el equipo. Los delanteros somos nosotros, los camareros, frente a frente con el "enemigo", algunas veces amistosos, durante la semana, y finales complicadas durante festivos. Podría decir que yo y Sveti somos centrocampistas, polivalentes en cuanto a tareas asignadas. Sam y Sally cubren los laterales. Leah remata en portería enemiga. La unión hace la fuerza y la sinergia nos permite ganar muchos partidos. Me entretengo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Mañanas tranquilas

***
¿Recuerdas aquel temblor del suelo provocado por la caída de pedazos de mi mundo, que se venía abajo? Estaba mal construido. Empezar de cero.
Sigo comparando mi vida con Los Sims. Me bajaré la banda sonora y viviré con ella. ¿Por qué no?
Es complicado encontrar a una persona con la que compartir una conversación, a pesar de que las ciudades están llenas de gente. El mundo ha desaparecido y solo existe la parte que puedo ver.
***
Aquí cada día pasa de una forma diferente, el tiempo lento, pasa muy rápido. Ya han pasado meses. Tengo recuerdos nuevos, ahora puedo pensar en ellos. Ahora puedo pensar. Un poco. Manos que intentan alcanzarme a través del agujero negro que se va cerrando a mis espaldas. Demasiado tarde, no hay muchas formas de verme ahora. No quiero hablar más.
***
Dentro de poco un estudio para mí, un gatito, trabajo, unas vacaciones en Cádiz tal vez, vida. Cada día pasa algo nuevo. Hace tanto que no me aburro... Es imposible volar más. Las olas se llevan mis recuerdos. Nunca estoy sola porque te oigo hablar, pero cada vez menos. El aire huele a verano aunque apenas sea primavera. El calor combate con el frío por el derecho a ponerme nostálgica. Las oportunidades se dan con demasiada generosidad. Tengo una deuda con el mendigo de la calle Recaredo. No la olvido. Creo en el karma más que nunca. Tengo miedo de volverme tonta, ayer quise pensar y no pude, tanto tiempo bloqueando mi mente que ahora no arranca. Le llamaré Miki.

martes, 12 de marzo de 2013

En algún rincón de mi mundo


En algún rincón de mi mundo
donde ya no corre el tiempo
ni minutos ni segundos
ni guiones ni argumentos 
ni vientos del norte helados
ni llantos por penas negras
ni gatos por el tejado
ni aqui paz ni después guerra


Donde no cumplo condena
donde no escucho sirenas
donde me quedo un ratito
para recapacitar
guardo mil noches en vela 
solo me queda esperar
que llegue la primavera 
que no acaba de llegar


Y yo me pongo a pensar
si hacerle caso al dolor
o a cualquier pensamiento fugaz
orbitando a mialrdedor
para bien o para mal
que es esa siempre la cuestión
que no puedo contestar
que no tiene solución


Y yo me pongo a pensar
si hacerle caso al dolor
o a cualquier pensamiento fugaz
orbitando a mialrdedor
para bien o para mal
que es esa siempre la cuestión
que no puedo contestar
que ya no tiene solución
y en esta montaña rusa
que todos llamamos vida
las cosas que no se usan
que prontito se me olvidan
no me quedan más excusas
para terminar la canción
si no vienen hoy las musas
tendré que ir a verlas yo


Donde no cumplo condena
donde no escucho sirenas
donde me quedo un ratito
para recapacitar
guardo mil noches en vela 
solo me queda esperar
que llegue la primavera 
que no acaba de llegar 

E.2.


martes, 26 de febrero de 2013

Capitán

No puedes vivir si nunca has muerto. La lluvia cuenta una historia, un cuento sobre una niña que quería volar,  quería mirar la ciudad desde arriba y elevarse por encima de las nubes, sentir oxígeno en los pulmones, sorprender.
Encontrar un lugar en el mundo no es tan difícil. Es importante establecer límites. Es importante ser libre. ¿Me recuerdas hace dos meses? ¿Soy yo? Asomarte por la vida de alguien en dos momentos distintos y ver a dos personas distintas, independientes, con diferentes vidas, sueños, esperanzas, ilusiones, objetivos, preocupaciones, intereses...
Sigue lloviendo.
Un capitán ronda mi mente, tan inquietante como absurdo, un puerto que no para de ir de lado a lado, y yo un barco que no sabe adonde ir primero. Pero no quiero un guía que me indique el camino, me querrá llevar con él y tres ya son demasiados en este mar.

lunes, 18 de febrero de 2013

Esperanza y vida


"Al atardecer del tercer día, la rara iluminación que durante sus libaciones transfiguraba el rostro de Sikrosio, pareció revivir ante él. Creyó oír en el viento restos de presagios, ecos de alguna incomprensible devastación y, al fin, la voz de su padre: Y de Occidente, hijo mío... el olvido"
Olvidado Rey Gudú

domingo, 10 de febrero de 2013

"Yo soy un sueño, un imposible (...)"

Estás en tu dormitorio. Miras alrededor y de pronto te das cuenta de que no hay juguetes. ¿Desde cuando sé cocinar? ¿Desde cuando no me da miedo la oscuridad? Sales de la habitación y no están tus padres, ni tu casa, ni tu ciudad, y miras por la ventana y llueve. No más juegos, esto es serio, pero no por eso peor. Sabes que te espera algo grandioso, estamos en edad de intercambiarnos autógrafos, ahora, que no nos cuesta nada.
Entro en la clase, avanzo por las filas de mesas y sillas, me siento tras la mesa del profesor sintiéndome una intrusa. Varios pares de ojos que me observan. Hace tan poco que era yo la que observaba al profesor... La que no prestaba atención en clase, mascaba chicle, bebía red bull, última fila y hablando o primera y toda oídos. Y ahora estoy aquí, observando la clase, pensando en cómo el mundo ha girado para que acabe así. ¿Cuántos años tengo?
Quiero salir con un filósofo y que me explique, por favor, las desventajas del amor cartesiano. Una vez existió, muy lejos, un país en el que las personas al saludarse se decían en lugar de "¿Qué tal?" - ¿Eres feliz?
De mi boca sin embargo, escapa el "¿Qué tal?" antes de que mi mente lo frene con "¡Pero si no te importa!", y tengo que aguardar pacientemente mientras acaba la formalidad.

Mono malvado

 ¿Católico...? ¡Ah!, pero ¿todavía se cree en Dios? ¿En qué maldito siglo estamos? ¿Que lo respete? Si te digo, ese mono de allí, si, si, ese de la palmera, que se está comiendo un plátano. Está leyendo nuestros pensamientos ahora mismo y planeando destruir el universo. No te rías, es una creencia, respétalo. Lo respetas, pero te alejas de mí con precaución. No sea que me dé por sacrificarte en honor al mono. ¿Se entiende mi posición?